Nuestro primer contacto con el
Westy (nombre coloquial del West Highland
White Terrier) fue a través de una fotografía
en una revista, en la cuál vimos un maravilloso perro blanco
de una raza desconocida para nosotros, pero que nada más
verle supimos que era el perro de nuestra vida. Cuando averiguamos
que era un West Highland White Terrier, empezamos
a informarnos de cuáles eran sus características
y temperamento, y entonces decidimos tener uno de ellos. El primero
en llegar a nuestra vida se llamó Capricho; un precioso
cachorro que vino desde Irlanda con 45 días y superó
con creces todo lo que esperábamos de un Westy.
Era tan fantástico y divertido que despertó en nosotros
un gran amor hacia la raza y decidimos seguir ampliando nuestra
familia...
¡Hoy en día no concebimos
nuestras vidas sin un Westy!
Si quieres enlazar nuestra web, puedes usar nuestro
banner:

|